El edificio de estilo barroco, sorprende por su sobriedad nobiliaria pero también por el caluroso tono terroso de sus muros. Entre las dos torres almenadas se extiende el cuerpo central del palacio, con la abigarrada y rica decoración propia del barroco: impostas, pináculos, escudo de armas, balcones enmarcados en molduras mixtilÃneas, y en la planta baja una bella galerÃa porticada de cinco arcos.
Dentro no es menos sorprendente, pues los rincones angostos que se abren a pequeñas ventanas de sillerÃa contrastan con amplias salas destinadas al arte, en las que la amplitud espacial se multiplica con la imaginación, deleitándonos con el material expositivo, siempre de primera categorÃa artÃstica, que cuelga de sus paredes.
El edificio fue declarado en 1974, junto a la colegiata de San Juan que tiene anexa, Conjunto Histórico Nacional. Se levantó a comienzos del siglo XVIII, por iniciativa de Carlos Miguel RamÃrez de Jove, primer marqués de San Esteban del Mar del Natahoyo (tÃtulo otorgado por Felipe V en 1707). En la construcción del inmueble se aprovechó la torre familiar de poniente, erigida en las postrimerÃas de la Edad Media, y se completó el palacio con el añadido de la torre de la derecha, a imitación de la primitiva, y un cuerpo central dispuesto entre ambas.
En una ciudad como Gijón, donde las actividades culturales son siempre una prioridad ciudada, las exposiciones del Revillagigedo son una garantÃa para este público inquieto, que siempre encuentra piezas únicas de arte reciente, pertenecientes a autores de renombre nacional e internacional. Asà que estando por el barrio de Cimadevilla, es casi una obligación para los paseantes que tratan de conocer Gijón pausadamente, entrar para comprobar que el Palacio es tan bello por dentro como por fuera y de paso acercarse a las obras expuestas que siempre dejan en la retina las novedosas expresiones del arte actual. La entrada es siempre gratuita, lo que ayuda a este propósito.
El centro abrió sus puertas en agosto de 1991, tras una importante restauración y adecuación de sus instalaciones, convirtiéndose en uno de los más prestigiosos espacios dedicados a las exposiciones temporales en nuestro paÃs, con especial predilección por la plástica y el apoyo para ello de centro documental y sala de lectura, en el propio museo, con múltiples publicaciones de arte.
Como complemento al programa expositivo, en el Palacio de Revillagigedo se desarrolla un amplio calendario de actividades: conciertos, seminarios, conferencias, proyecciones, actividades escénicas de danza y teatro, etc. La labor museográfica de difusión se apoya también en un servicio de visitas guiadas y talleres didácticos, de gran interés educativo, tanto de cara a la comunidad escolar de la región -principales usuarios del servicio-, como para cualquier colectivo interesado en recibir una información adicional adaptada a sus conocimientos.
La Colegiata anexa, por su excelente acústica, es un lugar privilegiado para audiciones musicales, asà como el patio trasero del palacio, donde tiene lugar una de las citas obligadas del verano gijonés, con conciertos de distinta Ãndole en las noches de julio y septiembre que se conoce como “Las noches de Palacio”.












