El Museo Jurásico de Asturias (MUJA) está ubicado
en la llamada Rasa de San Telmo, en el concejo de Colunga,
a medio camino de la capital del concejo y la localidad de
Lastres, con un acceso en pendiente que parte de la
AS-257. A apenas 40 minutos desde Llanes.
Su singular arquitectura en forma de huella tridáctila
le concede su segundo mérito y abre muchas
expectativas más. Una vez dentro contrastamos
que el interior es igual de espectacular, con
espacios amplios y diáfanos en los que tiene
cabida una era importante en la vida del planeta
tierra: el Mesozoico, incluyendo el periodo Jurásico
en el que habitaron los dinosaurios. Caminamos
por sus pasarelas elevadas y quedamos prendados
de las réplicas (una veintena) que llenan el espacio. La escena central representa a una pareja de tiranosaurios copulando. Superan los 12 metros de altura, y si tuvieran carne superarían las 10 toneladas de peso.
Encontramos otras réplicas grandilocuentes, como la del Gigantosaurio, el mayor de los dinosaurios carnívoros conocidos, perteneciente a la fauna argentina. También vemos un Deynonichus (Garra terrible), un animal jurásico emparentado con las aves y paradigma de los depredadores.
La colección fundacional del MUJA está compuesta por unos 8.000 ejemplares de fósiles procedentes exclusivamente del Jurásico asturiano. La muestra se articula en cuatro núcleos principales: icnitas de dinosaurio (unas 150 huellas extraidas del litoral de la región), restos de vertebrados (200 restos de dinosaurios, cocodrilos, tortugas y peces), fósiles vegetales (103 muestras de restos vegetales y 11 fragmentos de troncos de gran tamaño) y elementos de invertebrados (más de 6.000 ejemplares de ammonoideos y braquiópodos). El ritmo de crecimiento de las piezas que componen la colección se presume alto. Hasta la fecha ha crecido anualmente en una media de 30 grandes ejemplares y más de un millar de pequeños.
|
|