Ya se sabe que los sauces prefieren suelos profundos y húmedos, creciendo lozanos aún dentro del agua. Este hábitat peculiar que buscan es el que nos permite pasear por esta orilla del Deva al amparo de la sombra de sus copas, una sombra que en algunos puntos se convierte en impenetrable, cuando la foresta alcanza su máxima densidad.
Las riberas de los rÃos asturianos estuvieron pobladas de los bosques más diversos en especies. Sin embargo, al tratarse de ambientes de gran productividad agrÃcola gran parte de los bosques de ribera han sido talados. De ahà la importancia de esta sauceda que sigue creciendo en los tramos medios del Deva y que constituye una vega en óptimo estado de conservación, más propia de los tiempos pasados.
Las orillas de los rÃos cuadalosos como el Deva, muy apropiadas para ser inundadas por el agua, es el lugar donde las especies más resistentes de sauces lograron implantarse definitivamente. Todo es fruto de un proceso de adaptación muy largo y laborioso. La ejemplar vitalidad de la sauceda de Buelles se ha ido creando como un fortÃn, tronco a tronco y poco a poco; a través del paso del tiempo y del agua. Este bosque ribereño se ha defendido con uñas y dientes gracias a una primera cintura de potección constituida por saucedas arbustivas, perfectamente adaptadas para soportar los embates de las avenidas fluviales. Tras ellas encontramos una segunda cintura se saucedas arbóreas: probablemente la mayor y mejor desarrollada de toda la cornisa cantábrica.
Estamos y a un poco más lejos del cauce, en áreas que no sufren el efecto mecánico de la riada pero que periódicamente son anegadas por las aguas. Aquà es dominante el sauce blanco (Salix alba), especie de gran porte. Habitualmente estas saucedas más interiores han sido uno de los ambientes que en mayor medida han sufrido la agresión humana, dada la extrema fertilidad de los suelos sobre los que se asientan. En Buelles, sin embargo, no se conoce esta agresión, convirtiéndola en una ribera de excepcional interés natural y patrimonial.
El interés faunÃstico también es considerable. Existen en el área colonias de crÃa de avión zapador (Riparia riparia) y también son comunes la nutria (Lutra lutra) y la lamprea (Petromyzon marinus). Estas especies están incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Asturiana.
Además, están presentes otras especies tan interesantes y bioindicadoras de la calidad de las aguas como son el salmón atlántico (Salmo salar) y el desmán (Galemys pyrenaicus).
Por otro lado, la aldea de Buelles, asà como otras circundantes y próximas a la sauceda que lleva su nombre, presentan un atractivo más que el estrictamente natural. Los inmuebles de indianos salpican el paisaje rural en esta zona. Como ocurre en general en toda Peñamellera Baja. La riqueza del patrimonio arquitectónico en este muncipio se cuida con mimo, y bien merece una visita atenta y pausada.


