La playa se encuentra en el extremo oriental de la costa de Valdés, cerca del lÃmite con Cudillero, distando dos kilómetros de la población homónima.
El enclave de Cadavedo fue galardonado con el premio pueblo más bonito de Asturias en 1954. Ocupa hoy en dÃa lo que antaño fuese el emplazamiento del puerto medieval de Vallenarán, que se dedicaba a la caza de ballenas. Se trata de un pequeño laberinto de callejuelas asfaltadas entre hórreos superpuestos, casinas con jardines cuidados y presumidas villas indianas.
Nos arrimamos más a la costa, ascendemos a la llamada Punta de Cuernu, que defiende la playa de los vientos del Oeste. Allà se encuentra la ermita de la Virgen Regalina. Desde aquà la vista es extraordinaria. Esta capilla alberga la venerada imagen de la Virgen de la Regla, cuya devoción impulsaron los peregrinos a Santiago y los marineros, y en cuyo honor se celebra una fiesta de origen medieval el primer domingo de agosto. La renombrada RomerÃa de la Regalina es una fiesta declarada de interés turÃstico nacional y cada año reúne a cientos de visitantes. Sin bajar aún a la playa, podemos seguir disfrutando de la costa alta. Algo más al oeste está Villademoros, donde se alza un antiguo torreón romano reconstruido por los reyes asturianos en los siglos IX y X.
La Ribeirona, nombre con que se conoce también a la playa de Cadavedo, nos espera allá abajo. Tiene forma de concha de 400 metros de longitud, y puede llegar a superar los 50.000 metros cuadrados de espacio playero en la bajamar. En ella se mezclan la arena con los cantos rodados, bloques y afloramientos rocosos. Sus aguas transparentes son idóneas para el baño, la práctica del buceo y la pesca deportiva. Cuenta con todo tipo de servicios y equipamientos. En las inmediaciones podemos disfrutar de calas algo más recónditas, alguna de difÃcil acceso.


