Ruta del Alba 

Las aguas bravas del Alba


Más parece el título de un poemario pero se trata de una auténtica caminata. La ruta del Alba es uno de los recorridos más asequibles y hermosos que pueden emprenderse por la naturaleza asturiana. Discurre paralela al río Alba por un antiguo camino de pastores y arrieros que comunicaba Sobrescobio con el vecino concejo de Aller; posteriormente esta vía sirvió para la evacuación del hierro procedente de la mina Carmen, en pleno monte de Llaímo.

259
COMPARTIDO
Compartir en Facebook
Twittear
Share on Google+
VISTO
103055

Muy cerca de Ruta del Alba

Mapa: cómo llegar a Ruta del Alba


Coordenadas
Latitud: 43.2030487
Longitud: -5.4634666

El tramo más bello de la Ruta del Alba llega cuando el camino transcurre precisamente por las foces de Llaímo, montaña que además alberga un relevante hayedo, habitát de venados, corzos, rebecos, jabalíes, lobos o urogallos. La fauna fluvial no va a la zaga en este entorno: nutrias, mirlos acuáticos, truchas…

Ruta del Alba o Foces de Llaímo, pueden llamar de las dos maneras a uno de los desfiladeros de moda en Asturias; uno que sobresale de entre las 300 gargantas creadas por los ríos asturianos al correr entre montañas. Su fama también la avala el hecho de estar inscrito dentro de los límites del Parque Natural de Redes, declarado Reserva de la Biosfera en 2001; un espacio forestal de los más ricos del Principado.

Una buena opción para conocer este Parque es realizar la ruta que os proponemos: un camino sencillo, de fácil andadura y poco desnivel, apto para toda la familia. El recorrido es de ida y vuelta por el mismo sendero. Al final habremos empleado 4 horas de nuestro valioso tiempo en un ejercicio muy saludable para nuestros sentidos.

Ruta del Alba: cómo llegar

Para llegar al punto de partida debemos acercarnos a la aldea de Soto de Agües, donde además podemos visitar el Museo del Agua -y es que el agua será uno de los protagonistas en nuestra andadura-. Comenzamos a caminar cerca de un lavadero. Desde allí parte una ancha pista forestal que nos adentra en el valle. La ruta está bien señalizada. Al cabo de un kilómetro se pasa al lado de una piscifactoría truchera. Mas adelante veremos los restos del cargadero de la mina de hierro Carmen. Un poco mas allá, en las Brañas de La Vega, finaliza la pista y continuamos por un sendero más estrecho que va paralelo al torrencial río y que penetra en las hoces. A partir de aquí comienza el tramo más espectacular, encajonado entre paredes verticales de roca, con decenas de cascadas de diferentes tamaños a la vista, túneles y voladizos. Después la foz se ensancha, el camino pasa por un puente sobre el río, quizás el punto más vistoso del recorrido, pues desde allí observamos una verdadera explosión de agua y rocas. Las guías recomiendan afrontar esta ruta en primavera, verano y especialmente en otoño, por el colorido de la vegetación. Recorrerla en época de lluvias es también recomendable. Los saltos y las pozas adquieren otra dimensión. En época de deshielo el agua es protagonista absoluta, pues baja impetuosamente formando cascadas y causando un proceso erosivo responsable último de la formación de la hoz o desfiladero.

Sobre nuestras cabezas, en las escarpadas paredes del monte Llaímo, desafiando a la gravedad, vemos hayas colgantes, de tronco retorcido y largas raíces, que crecen en la misma roca. A ambos lados de la senda crecen como pueden, en fisuras y rellanos, ejemplares dispersos de haya, tejo, escuernacabras, mostajo, tilos o sauces. Abundan también los líquenes y el musgo tapizando las rocas y completando el cuadro verde del paisaje.

A lo largo del trayecto el camino cruza dos pequeños puentes de medio punto construidos en piedra caliza que apoyan sus arcos sobre las paredes de la garganta: La Pontona, primero, y el puente de La Resquiebra, después. Tras cruzar el río en estas dos ocasiones, se llega a La Cruz de los Ríos, donde junto a dos árboles centenarios se halla un pequeño refugio que indica el final de la ruta. El paisaje se abre de repente a un paraje de praderas dominado por la frondosidad de los hayedos de Llaímo y las alturas de El Retriñón (1.862 m), vértice de los concejos de Aller, Caso y Sobrescobio.

El recorrido, que se habrá podido realizar en poco más de dos horas, ha de desandarse para volver al punto de partida: Soto de Agües.

Información de interés

Cómo llegar a Soto de Agües

Desde Langreo tomar la AS-17, atravesando Pola de Laviana hasta Rioseco (Sobrescobio). Desde esta localidad parte una carretera, SC-2, que llega a Soto de Agües.

Más información

Centro de Información e Interpretación de Redes. Tel. 985 60 81 10.
Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Sobrescobio. Tel. 985 60 90 05.
Museo del Agua, Soto de Agues. Tel. 985 60 90 99.

Danos tu valoración

Puntuación: 6.3. de 7 votos.
Espera por favor...

Deja un comentario