Arenas de Cabrales

La puerta a los Picos de Europa

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Arenas de Cabrales es una de las poblaciones obligadas para adentrarse en el Parque Nacional de los Picos de Europa, así como para explorar la zona de media montaña del resto del municipio de Cabrales. Se trata de un pueblo muy acogedor, con una gran oferta hostelera y gastronómica, ambiente montañero y saludable, con una rica arquitectura tradicional y un entorno natural privilegiado, rodeado de majadas, que es, sin duda, uno de los más bellos de España.

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Famoso por su queso de Cabrales, Arenas de Cabrales goza de otros muchos atractivos para el visitante. Si a su situación estratégica para los amantes de la montaña, le añadimos su dotación de casas y hoteles rurales, campings, empresas de aventura, restaurantes, tiendas de productos típicos y souvenirs, estamos ante uno de los principales enclaves turísticos del Parque Nacional. La variopinta orografía, los ricos pastos de montaña que vislumbramos desde Arenas, la cabaña ganadera presente en la vida diaria de la localidad, las manos curtidas de los pastores, su pasión por la elaboración artesana y la cultura transmitida de generación en generación son patentes a cada paso que damos por sus calles. Las costumbres agropecuarias ancestrales permanecen prácticamente intactas gracias al natural aislamiento de estas tierras altas.

Gastronomía de los Picos de Europa

Los placeres de la gastronomía local son excepcionales. El queso de Cabrales, archifamoso en el mundo entero, sabe mucho mejor en su entorno originario; aquí se emplea de modo magistral como salsa de numeroso platos. Además, Arenas es la sede del El Certamen del Queso de Cabrales que se celebra cada año coincidiendo con el último domingo del mes de agosto; un evento declarado Fiesta de Interés Turístico, en el que además de exposiciones sobre el producto se realizan demostraciones sobre su elaboración. La localidad alberga también La Cueva-Exposición del Cabrales: una exposición permanente en la que se da a conocer el presente y el pasado del queso mediante visitas guiadas dentro de una cueva natural.

Los aires de montaña potencian el sabor de otros numerosos productos típicos como el pote o la fabada asturiana, que en Cabrales se consumen desde tiempos inmemoriales para afrontar la dureza de las labores de pastoreo. Y son precisamente las carnes derivadas de este ancestral pastoreo las que más aceptación tienen. No en vano, todos los años en el mes de junio se celebran las jornadas gastronómicas de la carne ecológica de reciella: cabritu y cordero de los Picos de Europa, donde los restaurantes de la zona ofrecen menús a buen precio. Otras carnes, como las del Pitu Caleya (pollo de casa) o la carne roja ternera asturiana, no le van a la zaga. Arenas protagoniza dos relevantes ferias de ganado anualmente.

Un lugar estratégico de los Picos de Europa

Sus orígenes se pierden en la prehistoria, como lo atestigua la pervivencia del corri-corri, danza primitiva vigente en toda la zona. Hace 15.000 años Arenas ya estaba poblada; existen pinturas rupestres de la Cueva de la Covaciella. Se trata de bisontes pintados que motivaron su declaración por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. La cueva no es visitable, pero una reproducción a escala de la misma puede contemplarse en el Parque de la Prehistoria de la localidad de Teverga. Los romanos se interesaron por su minas de metales preciosos, y habilitaron calzadas como las como la de Caoru o Portudera (que llega hasta la cumbre del Caoro para seguir hacia Sotres y Áliva, donde se bifurcaba hacia Liébana y Valdeón) para transportar los metales extraídos del subsuelo.

Arenas de Cabrales es la puerta más importante para iniciar todo tipo de deportes en Los Picos, desde la escalada al Urriellu (Naranjo de Bulnes), pasando por la caminata de la Ruta del Cares, la bella subida caminando (o en funicular) a Bulnes, o alcanzar con esfuerzo Sotres y Tielve por senderos empinados de ensueño. Otras posibilidades como el cicloturismo o el paseo a caballo amplian un abanico de opciones que resultan inagotables para los excursionistas. La cercanía de una cordillera prácticamente litoral, el Paisaje Protegido de la Sierra del Cuera, ofrece también un buen número de atractivos para los amantes de la espeleología.

Qué ver en Arenas de Cabrales

La preservación de la arquitectura tradicional, en armonía con un entorno natural tan valioso, ha ayudado a salvaguardar modos de vida tradicionales. En algunos aspectos, Arenas parece detenida en el tiempo. Es necesario callejear por el interior del pueblo para poder apreciar una arquitectura popular bellísima. Casas de piedra con su corredor de madera y aleros pacientemente trabajados, con sus portones, ventanucos y cubiertas de teja árabe. También encontraremos palacios como el espléndido de Mestas y Cossio, construido a principios del siglo XVIII, de estilo barroco–renacentista, con una capilla próxima, la de San Juan. Está fue capilla funeraria de la Alta Edad Media, por lo que está rodeada de necrópolis. Son varias las casas de origen medieval como la de la Corralada o la de La Papera. Muy cerca de la Plaza del Corral, en el Barrio del Torrejón, encontramos la Casa del Torrejón, una casa palacio del siglo XV, reedificada en el XVIII.

Quizás la joya arquitectónica del pueblo sea la Iglesia de Santa María de Llas adscrita al gótico asturiano, un gótico de transición con elementos aún románicos. Lo que más llama la atención es la decoración geométrica de los techos. Al visitante también le interesarán los dibujos que adornan las paredes de la iglesia, sacadas a la luz gracias a recientes reformas y cuya autoría sería atribuible a los peregrinos del medioevo. Junto al templo un espectacular tejo da testimonio de la antigüedad de su fundación.

A las afueras de Arenas se encuentra el curioso Batán de La Pisa de la Sertal, un antiguo y voluminoso ingenio utilizado para apelmazar la lana.

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com