Bosque de Muniellos english

Muniellos, bosque infinito

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Muniellos alberga en su seno el primitivo bosque astur, su más densa idiosincrasia. Visitar Muniellos supone retroceder en el tiempo para redescubrir cómo eran los bosques de la cordillera cantábrica hace muchos siglos. Una vez dentro de sus límites hay que dejarse llevar por un mundo en el que la presencia del hombre no existe, donde las reglas y los engranajes del ecosistema son los únicos que mandan.

El teléfono para solicitar la autorización para visitar la reserva es el 985 279 100.

Reportaje fotográfico de: Alex Badía

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En el año 2000 fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO y actualmente es el espacio natural más protegido de todo el Principado. Para verlo hay que contar con un permiso especial y sólo se permite la visita de veinte personas diarias. Además de ser el símbolo de toda una comarca, Muniellos es también la masa forestal más extensa de Asturias, el mayor robledal de España con más de 5.000 hectáreas, y uno de los bosques atlánticos mejor conservados de toda Europa. Acceder a Muniellos es casi un privilegio, lo que nos hace sentirnos como náufragos en una isla insólita, localizada en el extremo suroccidental de Asturias, sobre los cordales que separan los concejos de Ibias y Cangas del Narcea.

El bosque integra tres montes completos: el de Valdebois, el de Muniellos y el de La Viliella. El primero se sitúa íntegramente en el concejo de Ibias y los otros dos en el de Cangas del Narcea. Una extraordinaria reserva natural contiene la mayor diversidad biológica de la cordillera cantábrica, con una abrumadora proliferación de hongos, líquenes, así como unas 400 especies de setas. Robles de distintos tipos y de hasta seis metros de perímetro, hayedos y abedules, en las zonas más sombrías, salpicados por la continua presencia de acebos y tejos. Las especies de ribera como el fresno y el álamo se mezclan con el avellano, el serbal y el boj. Sin lugar a dudas su patrimonio natural es tan inmenso que hace que merezca el auténtico apelativo de bosque, un bosque infinito, pues aunque tenga fronteras territoriales no las tiene en contenido ni en su alto grado de naturalidad. Muniellos se asienta sobre un sustrato paleozoico de unos 500 millones de años de antigüedad. Su origen glaciar aún se puede constatar en las famosas lagunas del Pico de la Candanosa, que se esconden entre valles, senderos y cimas. La ascensión a estas lagunas: La Peña, Grande, Fonda y La Isla conforman uno de los recorridos de máximo interés entre los amantes del senderismo. Las lagunas se sitúan por encima de los 1.400 metros de altitud, rodeadas de un circo de montañas antiquísimas, y en sus aguas se reflejan todas las tonalidades del bosque.

En Muniellos llueve mucho, lo que facilita su regeneración constante. Una pluviosidad muy elevada y una temperatura de 10 grados en la media montaña y por debajo de los 6 en la región de cumbres, ayuda a conservar constante una humedad básica para el desarrollo de tanta clase de vida en su seno. La nieve es frecuente durante la estación fría, llegando a permanecer gran parte del invierno en las zonas más elevadas y proporcionando más agua vital a este territorio pasado por agua. Los tres valles del gran bosque: La Candanosa, Las Gallegas y La Zreizal, confluyen en el río Muniellos que, tras superar el angosto desfiladero de Tablizas, se unen al río Narcea. En esos tres valles confluyen a su vez una multitud de regueros y arroyos, tantos como días tiene el año, de acuerdo con un dicho popular.

Muniellos se camufla de distintas formas al ritmo de las estaciones. La neblina, las inclemencias y el hielo da paso a la primavera, cuando la foresta explota en mil colores. La época de mayor afluencia de visitantes es el verano, pero el bosque muestra todo su esplendor en primavera y en otoño. Abril y Mayo, por un lado, y Octubre y Noviembre, por el otro, son los mejores meses para descubrirlo. Sin embargo, el invierno es la mejor época para la observación de la fauna: más de ciento sesenta especies para admirar. Caídas las hojas, corzos, rebecos, jabalís, zorros, picos medianos o gatos monteses quedan más al alcance de nuestros prismáticos aunque se muestren escurridizos en los entresijos del bosque. Lobos, osos y zorros ocupan su espacio entre la maleza, más escondidos a ojos humanos, pero sí vemos el vuelo del azor, ocasionalmente el águila real, y la presencia abundante de nutrias junto a los múltiples cursos de agua. En este territorio podremos deleitarnos, además, con la mayor y más estable población de urogallo de toda la cordillera astur.

 

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com

Información de interés

Cómo llegar:

Para acercarse en coche hay que rebasar Cangas de Narcea hasta Ventanueva. El acceso principal a este área se realiza desde la Carretera Comarcal AS-211, que enlaza con la Carretera Regional AS-15 a la altura de Ventanueva y se dirige por el Puerto del Connio a San Antolín de Ibias. A 3 km escasos de Ventanueva se sitúa la localidad de Moal, de donde parte un camino carretero que en poco más de cuatro kilómetros lleva a Tablizas, donde está la Casa del Guarda, quien nos recibirá y al que entregaremos el permiso de visita para iniciar la excursión.

Itinerarios:

Hay dos posibles itinerarios, uno más largo, más pendiente y más bonito en el que se gana más cota y las perspectivas son mucho más amplias, de unos 10 Km., y otra más corta más llana salvo el repecho final, que va por el fondo del valle, de unos 6,5 Km. Las dos tienen origen el la casa del Guarda y fin en las Lagunas, por lo que salvo que las facultades físicas no lo permitan, lo normal y más bonito, es ir por la más larga y volver por la corta.

Permisos y direcciones de contacto:

Las visitas deben ser autorizadas por la Consejería de Medio Ambiente, permitiéndose un máximo de 20 visitantes por día. La solicitud debe ir acompañada de nombre, apellidos y número de DNI de cada miembro del grupo, y el titular del grupo deberá aportar también fotocopia del DNI, una dirección y teléfono de contacto.

El teléfono para solicitar la autorización para visitar la reserva es el 985 279 100 o por internet, en el portal del Principado de Asturias petición de reserva