Festival de la Sidra de Nava

Sidra a gogó

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Nava tiene sidra en sus venas. Hay orgullo sidrero por doquier, no en vano es la sede el Museo de la Sidra y organiza una de las fiestas básicas del verano asturiano, donde la sidra corre a raudales y la “folixa” es de las más genuinas. Un pregón entusiasta, con chupinazo incluido, inicia las fiestas. Este año 2016 el Festival de la Sidra será el 8, 9 y 10 de julio.

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La recoleta plaza de Manuel Uría, o plaza del ayuntamiento, ya está llena hasta la bandera. Miles de personas abarrotan el resto de la villa. Muchos han llegado a Nava en los “sidrotrenes” (trenes de RENFE con horarios especiales que llegan a la localidad procedentes de toda Asturias). Poco a poco, la plaza y las calles adyacentes se impregnan del olor penetrante de la sidra.

Nava: paraíso sidrero

El Festival de la Sidra de Nava es todo un homenaje al líquido elemento. Se celebra desde el año 1969, siempre el segundo fin de semana de julio. En 1989 fue declarada una fiesta de Interés Turístico Nacional. La ubicación de este evento no puede ser más acertada, pues Nava es una localidad con nombre propio en la denominada Comarca de la Sidra. Abundan en el municipio las pomaradas, llagares y sidrerías. Al año produce más de 10 millones de litros de sidra natural y el sector avanza aquí como en ninguna otra parte, consolidando la sidra con denominación de origen y las nuevas sidras de mesa o de “nueva expresión”. También tienen cabida en esta tierra las sidras espumosas, los aguardientes de sidra, vinagres y mostos.
En esta localidad se puede también visitar el Museo de la Sidra de Asturias.

Sidra para todos

En cualquier caso, la protagonista del Festival de Sidra más famoso de Asturias, la que congrega auténticas multitudes, es la sidra natural: una bebida alcohólica de baja graduación, sin gasificar, hecha a partir de zumo fermentado de manzana, que en Asturias sabe como en ninguna otra parte del mundo. No hay mejor ocasión, sin duda, para probar la primera sidra de la temporada. La Asociación de Lagareros ofrece, gratuitamente, la degustación de miles de litros; sólo necesitas anudarte un pañuelo verde al cuello para identificarte con la hinchada local que se da cita en la plaza del ayuntamiento.

Una “preba de sidra” sin parangón que tiene lugar el sábado a partir de las 12 horas, una vez elegida la sidra reina del festival. La conocida popularmente como “ruta de la sidra” comienza a la par que esta degustación y no para durante todo el fin de semana. Se trata de ir de puesto en puesto y acompañar los culines con quesos, chorizos, empanadas, tortillas, bollos preñaos, boroña… No faltan a la cita, barracas, tómbolas, camas elásticas y numerosos puestos de venta ambulante.

La mejor sidra de Asturias

El concurso para elegir la mejor Sidra Natural elaborada en Asturias -y en la propia villa de Nava- se celebra ese mismo sábado por la mañana y es un acontecimiento capital del certamen. Se presentan al mismo la gran mayoría de los llagares de Asturias. Todos buscan el reconocimiento más notorio, el alcance publicitario de un galardón de tal calibre. En la final, tras una ardua preselección, sólo están presentes las ocho mejores sidras, que se disputan el premio en una cata ciega y ante la expectación del público asistente. El jurado está compuesto por 10 expertos independientes y la sidra victoriosa se anuncia desde los balcones del consistorio. Se hace entrega del premio ante relevantes autoridades regionales y municipales. Una ceremonia vistosa, oficial a la vez que oficiosa, en una plaza en la que el olor a sidra y los efectos la misma van en aumento.

El sábado, al igual que durante todo el fin de semana, tienen lugar un buen número de actividades infantiles, bandas de gaitas y bailes regionales, conciertos en vivo con platos fuertes del panorama musical… Muy de madrugada, el festival sigue vivo en más de una carpa con distintas propuestas musicales.

El arte del escanciado

Escanciar sidra puede hacerlo cualquiera; escanciarla bien es otra cosa bien distinta. En Nava podemos disfrutar el domingo, último día del certamen, con los números uno de la especialidad. Esos tipos únicos a los que no les tiembla el pulso cuando se trata de ofrecer el mejor culín. El Concurso Internacional de Escanciadores no sólo premia la técnica del “espalme” – la peculiar manera con la que la sidra se estrella en el filo del vaso y la inmediata desaparición de la espuma una vez escanciada -, también se tiene en cuenta la elegancia, el porte en el escanciado, la manera de coger la botella, la mirada del escanciador, el “aguante” de las partículas de gas carbónico en los culines que prueba el jurado; incluso el “pegue”: ese velo de fina espuma pegada al vaso, que ha de dejar un rastro exacto una vez que hayamos retirado los labios. El ganador se hace público en un acto al efecto y asiste en pleno La Buena Cofradía de los Siceratores, con su verde uniforme oficial, capa y monteras incluidas, para dar mayor relieve a un merecido premio.

Durante la semana previa a estos actos centrales tienen lugar en Nava exposiciones, coloquios y charlas, presentaciones de libros, campeonatos de bolos, catas, degustaciones gastronómicas. El Museo de la Sidra organiza varios de estos actos.

Si quieres conocer la auténtica cultura sidrera, Nava es el lugar y, su festival, el momento.

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com