Fiestas de San Mateo english

Oviedo de fiestas

80 lo guardaron

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Cuando termina el verano, en Asturias aún hay que reservar alguna fuerza extra porque llegan las fiestas de San Mateo. Septiembre en Oviedo es pura diversión. Durante un par de semanas, la ciudad ofrece una amplia gama de actividades. Ovetenses, asturianos y turistas se mezclan en un torbellino festivo. Como el solsticio de verano, San Mateo es la frontera que separa el mundo de la ilusión y el de la vida cotidiana que nos espera en otoño.Este 2016 se celebran del 16 al 25 de septiembre.

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Los días festivos vienen cargados de conciertos, romerías y verbenas, juegos infantiles, humor, folclore, ferias taurinas, fuegos artificiales, competiciones deportivas… Aunque el programa oficial de los festejos se desarrolla normalmente del día 15 al 21 de septiembre, la fiesta se prolonga varios días después y se inicia anteriormente. Y aunque se concentra en el centro histórico de la ciudad, la alegría y las ganas de diversión se contagian a todos los rincones ovetenses.

En los años 80, y tras una evolución paulatina de los eventos profanos en el desarrollo de la fiesta, se creó el molde del San Mateo que hoy conocemos, al trasladar parte de los festejos a la calle para que el público disfrutara al aire libre de manera continuada. Hoy en día se preparan las plazas del casco antiguo para albergar los ya famosos chiringuitos y se potencian las actuaciones musicales y el teatro en la calle. Las terrazas y casetas caldean el ambiente y también ayudan a reponer fuerzas a los incansables mateínos. En el centro de la ciudad, y de forma especial en su casco histórico, San Mateo se convierte en una fiesta para disfrutar y vivir a pie. La “movida” está en la calle, se vive tanto de noche como de día alrededor de los chiringuitos y las actuaciones.

Los espectáculos musicales tienen, quizás, el mayor protagonismo, y se suceden en recintos que acogen diferentes gustos. En las Pistas de San Lázaro se celebran los conciertos de conocidas bandas de pop y rock a precios populares. En la Plaza de la Catedral, con entrada libre, los músicos de jazz, flamenco, folk, música cubana, y los artistas más destacados del panorama musical en nuestro país, hacen las delicias de todos los que se congregan en las inmediaciones. Es una buena ocasión para tomar una copa escuchando música en directo. La ópera tiene también sus jornadas dedicadas en el Teatro Campoamor, que se prolongan tras las fiestas.

Uno de las jornadas más importantes de San Mateo es El Día de América en Asturias. El emigrante asturiano tiene el 19 de septiembre un espectáculo en su honor. Se celebra por todo lo alto y de forma multitudinaria el tradicional desfile. La mañana se viste de música y colorido con los grupos folklóricos y fanfarrias de toda la región. Por la tarde, una cabalgata rebosante de carrozas y folclore procedente de Cuba, Colombia, México, Brasil, Argentina… recorre las principales calles de la ciudad. Las aceras están atiborradas de público, lo mismo que los balcones; y el paso de la cabalgata va dejando tras de sí una estela de confeti y serpentinas. En este desfile no faltan ningún año los populares «haigas»: coches ostentosos y antiguos que circulan por la calles de Oviedo. Se trata de prototipos como aquéllos que el emigrante asturiano adquiría para dar a conocer su nueva condición adinerada. Cuando el vendedor de turno le preguntaba: “¿Qué tipo de coche desea?”, el Indiano -según la leyenda- contestaba: “El más grande que haiga”.

El Día de América en Asturias se viene celebrando desde 1950 y es una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional. Además de carrozas, grupos folclóricos y coches lujosos, en Oviedo recalan ese día gentes venidas de todos los países de América. En el palco de autoridades nunca faltan los representantes y delegaciones de países americanos.

El 21 de septiembre, día grande de San Mateo, todo el mundo acostumbra a comer en la calle: parques, campos y jardines. Se come el “bollu preñau”, un producto muy asturiano que no es otra cosa que pan relleno de chorizo. Al cocerse juntos, el último deja en el pan toda su grasa. El bollu se riega con una botella de vino y se disfruta en compañía de amigos y familiares. También son tradición este día «les paxarines», unas figuras de harina, yema de huevo y azafrán que, según se cuenta, protegen a las casas frente a las tempestades.

Este día, el de la clausura oficial de las fiestas, tiene lugar la noche de los fuegos artificiales. Todo resulta de una gran espectacularidad. Ya en 1920 se celebró este evento por primera vez. Tiene lugar en el Parque de Inverno y es presenciada todos lo años por más de 100.000 espectadores.

Hoy en día, las fiestas de San Mateo son conocidas en toda España. Como se ha dicho coinciden con el fin del verano y, dado que Oviedo es una ciudad universitaria, están cargadas de un ambiente juvenil como en pocos lugares. Son los jóvenes, recién iniciado el nuevo curso académico, quienes tiran del carro. No hay tiempo para la tristeza ni el mal humor. San Mateo no regresa hasta el año que viene.

 

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com