Jardín Botánico de Gijón english

El paisaje en un jardín

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Una incursión en el Jardín Botánico Atlántico supone una experiencia auténtica, una excursión a un paraíso terrenal reconquistado para el presente gracias a las dotes de planificación del ser humano.

Es un espacio vivo, recreado pero natural a más no poder, que ocupa 15 hectáreas de terreno perfectamente diseñadas y se convierte en un gran expositor, un microcosmos verde y florido en el que crecen más de 15.000 plantas y árboles.

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No existe nada similar en la Península, ni en dimensiones ni en pretensiones, y un buen recorrido por el recinto sólo se completará satisfactoriamente en unas cuatro horas de visita. Con el tiempo pretende albergar todas las especies vegetales que crecen a ambos lados del Atlántico. Lo ambicioso del proyecto, y la enorme variedad cromática y biológica que ahora mismo atesora, lo convierten en un “Jardinón” único en su especie.

Esta jungla cercana y tupida, puede visitarse de una forma ordenada siguiendo un itinerario marcado que transita a lo largo de cuatro zonas diferenciadas. En la recepción nos informarán del citado itinerario y también podremos entretenernos con la introducción más propicia, un recorrido audiovisual por los ecosistemas y la flora desde los tiempos más remotos, cuando apenas existía diferenciación continental. Avanzamos hacia el presente poco a poco. Ahora ya están perfectamente catalogados los bosques, las especies vegetales… El Jardín Botánico de Gijón quiere ser la muestra más fiel de esta última evolución, también pretende concienciar, inculcar el amor a la naturaleza para que los tiempos futuros sepan conservar la diversidad y valorar correctamente a estos seres vivos, anteriores con mucho a la especie humana.

4 espacios definen el Jardín Botánico

Actualmente, Asturias esconde una riqueza forestal de renombre. Espacios como los de Muniellos, Peloño, el Parque de Redes … la convierten en una región de alta calidad en sus bosques y en una pequeña reserva de la biosfera en su conjunto. El tesoro asturiano queda perfectamente reflejado en este jardín inmenso, en la zona destinada a plasmar el Entorno Cantábrico: hayedos, robledales, encinares…. matorrales, prados, plantas anfibias y acuáticas, incluyendo también una buena selección de plantas raras y amenazadas.

La Factoría Vegetal es otro de los nombres propios en los que se vertebra el Jardín Botánico. En esta zona, la didáctica se centra en la admiración de las plantas como seres útiles, analizando dónde, cómo y para qué las aprovechamos. También observaremos un amplio surtido de aquellas otras que se escapan a nuestro control y que crecen a nuestro alrededor aunque no las deseemos. Florecen también los frutales del Viejo Mundo (como los manzanos o cítricos), y del Nuevo (pacanas, aguacates, chirimoyas…). Por último, la Factoría nos sorprenderá con una surtido auténtico de huertos de ambos territorios, colecciones de especias, plantas aromáticas, medicinales…

Llegamos al Jardín de la Isla, un enorme trecho de naturaleza ordenada, esmeradamente cuidada desde hace más de 150 años por el gijonés Florencio Valdés. La restauración de este bello lugar permite verlo ahora con otros ojos, como un continente singular de este pequeño planeta botánico en el que ha quedado inmerso. No faltan en esta zona los ingenios hidraúlicos que antaño fueron comunes en las labores de atención de los espacios ajardinados, ni los estanques, ni los laberintos, ni las plantas ornamentales más esplendorosas, ni los árboles majestuosos y centenarios, entre los que destacamos los cedros y plátanos de paseo. Las colecciones de arbustos completan este apartado, así como una ordenada disposición de especies de helechos, bulbosas y plantas orientales.

Hemos caminado un buen rato, cultivando nuestra vista y nuestro aprendizaje vegetal, y vamos llegando al Itinerario Atlántico, uno de los rincones más extensos de este parque. Aquí se ha buscado recrear paisajes enteros, simulaciones de territorios que son básicos a ambas orillas del océano. Se incluye el bioma mediterráneo, el tropical caribeño, los templados y boreales de América y Europa, representado éste último por la Carbayera de Tragamón (declarada Monumento Natural del Principado).

La naturaleza del Jardín queda reforzada por las iniciativas culturales y ecológicas que a lo largo del año desarollan sus encargados. Conferencias y ciclos periódicos, talleres, jornadas… De estación a estación, el ciclo del Jardín Botánico Atlántico es también un tránsito en el aprendizaje, un curso superior en el conocimiento de nuestros paisajes. Para ello contamos además con una librería especializada y bien surtida, una tienda de plantas, zonas de museografía y un bello café acristalado para hacer un descanso entre clase y clase.

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com

Información de interés

Dirección:
Avenida del Jardín Botánico, s/n
33394, Gijón

Teléfono de contacto: 985 13 07 13 - 985 18 51 30

Cómo llegar: En coche: La mejor manera de acceder al Jardín Botánico Atlántico es por la Autopista A-8 (Ronda Sur). Una vez en ella tomar la salida 385 (La Guía, Viesques) y seguir las indicaciones de la señalización hacia el Jardín.
En autobús urbano: Líneas 1, 2, 18 y 26. (Laborables también Micro 2).

Tarifas 2017:
Adulto: 2,90 €.
Senior (+ 65 años): 1,80 €.
Menores 12: gratuito.
Juvenil (12-26 años): 1,80 €.
Grupo (+ 10 personas): 2,20 €.
Bono anual: 25 €.
Bono anual familiar: 40 €.

Más información: Jardín Botánico