La ruta del Cares english

El Cares desde lo más alto

La ruta del Cares

Seguir el curso del río Cares en sus tramos altos supone adentrarse en una garganta calcárea de auténtico vértigo que tiene su inicio en el municipio de Cabrales. La naturaleza expone aquí su belleza más recóndita. Surcada por una senda inverosímil, las laderas más verticales de los Picos de Europa quedan así al alcance de cualquier mortal, asequibles y cercanas para el disfrute humano de la montaña y sus desfiladeros.

La senda que recorre la garganta del Río Cares es la ruta de senderismo más espectacular y conocida del Principado de Asturias. Sin duda alguna es la más recorrida de todos los Picos de Europa y, según sostienen numerosas estadísticas, se trata también de la ruta de montaña más transitada de España. Alicientes no le faltan para ser potente imán de los amantes de la naturaleza de todo el mundo; equipara su espectacularidad y belleza a la facilidad de su recorrido y en los últimos tiempos se han contabilizado más de 200.000 senderistas por año. Estas cifras también nos advierten de algo muy importante a tener en cuenta, y es que para el disfrute pleno del trazado es preferible no acometerlo en el mes agosto ni en los fines de semana del verano dada la concentración de personas en la ruta. Elegir cualquier otra fecha es más gratificante si buscamos la intimidad de la montaña. Con unas zapatillas de deporte o botas ligeras y una mochila que tenga lo esencial (incluido un chubasquero, por si acaso), la ruta se puede emprender en cualquier fecha comprendida entre los meses de mayo a octubre, así que sólo se trata de elegir un día propicio para caminar.

Orígenes de la ruta del Cares

Por otra parte, sin unos mínimos datos históricos se hace difícil de comprender cómo es posible que un camino de tantos kilómetros atraviese la montaña de una forma tan atrevida, y nos preguntamos quién acometió este proyecto y para qué. Aunque la primera travesía del Cares la realizasen montañeros meritorios como los ingleses Abel Chapman y Walter J. Buck, junto con el Marqués de Villaviciosa, Pedro Pidal (primero también en subir a la cima del Naranjo de Bulnes), la popularización de la ruta no llegaría hasta bien entrado este siglo y después de determinadas obras que habilitaron la senda para el tránsito de cualquier persona.

La ruta más antigua tenía un trazado sensiblemente diferente al actual. En un principio fue de uso exclusivamente pastoril y sólo después de 1916 cambiaron las cosas. Este fue al año en el se comenzó a delimitar un sinuoso y precario sendero para que los operarios de la compañía Electra de Viesgo pudieran vigilar y mantener un canal de agua, canal que transportaba parte del caudal del Cares para su aprovechamiento hidroeléctrico en la Central de Camarmeña. La construcción de esta central eléctrica supuso el ensanche mínimo de una vereda con continuas subidas y bajadas, desde la presa de Caín hasta Camarmeña. Por aquel entonces se tardaban unas siete horas en ir de Poncebos a Caín. Posteriormente, la vía habilitada fue utilizada para llevar los productos agrícolas desde Caín a los mercados de Cabrales, y sólo en los años 40-50 se construyó la actual senda para mejorar el mantenimiento del canal. La ruta fue abierta a base de picos y dinamita y en las últimas décadas se han ido mejorando determinados tramos para garantizar un senderismo sin riesgos.

Con el tiempo esta ruta se fue convirtiendo en un reclamo turístico de la zona. Actualmente es uno de los puntos cardinales de los Picos de Europa para cualquier amante de la montaña. Se conoce también como la Garganta Divina, dada su espectacularidad, y ofrece a sus caminantes imágenes privilegiadas a lo largo de doce kilómetros que marcan la división entre el Macizo Occidental de los Picos, o del Cornión, y el Macizo Central o de los Urrieles. Si dirigimos la mirada hacia arriba, veremos que la Ruta del Cares es también el inicio de multitud de canales que recorren los fuertes desplomes de los dos macizos que divide. La canal de Mesones hacia el occidental, o la de Dobresengros hacia el central son dos claros ejemplos. Además, el techo de los Picos, Torre Cerredo, cae verticalmente sobre el río Cares, dando más forma a su vertiginoso cañón.

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Mapa: cómo llegar a La ruta del Cares


Coordenadas
Latitud: 43.2587700
Longitud: -4.8285770

Posada de Valdeón – Poncebos. Poncebos- Caín

Esta ruta de senderismo tiene su desarrollo en el Macizo Central de los Picos de Europa, entre las provincias de Asturias y León. La verdadera Ruta del Cares comienza en Poncebos (Asturias) y termina en Posada de Valdeón (León) o viceversa, pero debido a su gran duración, 21 kilómetros, sólo se podrá acometer esta opción de recorrido si un coche nos va a recoger a nuestro punto de llegada. La empresa de autobuses ALSA ofrece trayectos a Poncebos y Posada de Valdeón, para conocer sus horarios pueden llamar al: 902 42 22 42.

Actualmente, la empresa S-cape Viajes (985 846 455), con sede en Arenas de Cabrales, ofrece packs de 3 días por los Picos de Europa, con alojamiento en esa misma localidad, ruta en 4 x 4 en el Parque Nacional de los Picos de Europa, ruta etnográfica con comida degustación y ruta autoguiada por la “Garganta del Cares” desde 185 € por persona.

Desde Posada de Valdeón tardaremos entre 5 0 6 horas en llegar a Poncebos. Una vez en el pueblo seguimos la carretera hasta Cordiñanes; pasada esta aldea encontramos el Mirador del Tombo, con una escultura de la más emblemática especie de los Picos, el rebeco. La carretera sigue paralela al río Cares, y poco después, pasando el Chorco de los Lobos, atravesamos la majada de la Corona, para llegar al pueblo de Caín. Después del puente sobre la presa, una vez pasado Caín, la senda se estrecha, pues las paredes de los dos macizos forman ya la verdadera garganta. Varios túneles excavados en plena roca nos conducen hasta el puente de los Rebecos y el puente Bolín, desde donde vemos discurrir el Cares en las profundidades de la garganta. Sigue el camino y dejamos atrás la pequeña majada de Culiembro, donde parte la canal que lleva su nombre, y en fuerte ascensión nos deja muy por encima, en las majadas de Ostón, en el macizo del Cornión. La senda sigue bordeando el río, y después de una ligera subida nos acerca ya al final de la ruta en Poncebos.

De Poncebos a Caín. Este es el trayecto que normalmente se realiza. Son 12 kilómetros de ida y otros 12 de vuelta. El tiempo es similar al emplado en la opción detallada desde Posada de Valdeón, pero en este caso no tenemos el inconveniente de que un tercero acuda a buscarnos al punto de destino. Podemos dejar el coche ne Poncebos y volver a cogerlo en el mismo punto tras regresar de Caín. La ruta nos puede llevar entre 3 y 4 horas en un sentido y un tiempo similar en el regreso. El grado de dificultad es bajo y el desnivel de unos 700 metros. Pasado el pueblo de Poncebos, unos metros más adelante la carretera se convierte en pista de grava y un cartel nos indica el comienzo de la Senda del Cares con la leyenda de “Caín 3h, Posada de Valdeón 6h” . Los 2,5 kilómetros iniciales quizás sean los más duros, un repecho continuado de cierto desnivel hasta alcanzar las ruinas de una casa y un árbol (primera sombra en muchos metros). Poco después llegamos a Los Collaos, punto en el que comienza un ligero descenso hasta encontrar la senda tallada en la roca junto al canal. A partir de aquí el desnivel es casi inexistente. Tras cinco kilómetros llegamos a la majada de Culiembro, de donde parte el canal del mismo nombre que asciende hacia los puertos de Ostón. Seguimos caminando, apreciamos que aumenta la altura respecto al río. Llegamos al puente de Bolín, donde cruzamos el río a gran altura, volviendo a cruzarle poco después por el puente de Los Rebecos. Por último, recorremos una zona de túnel con ventanales excavado en la roca, en la zona más angosta del recorrido y llegamos a la presa de Caín, donde empieza a abrirse el valle e iremos viendo las casas de del pueblo leonés.

Reportaje fotográfico de Anda Conmigo

Información de interés

Algún consejo práctico: es recomendable llevar agua y calzado cómodo; en verano hay que tener cuidado con el sol. Recuerda que el agua del canal no es potable.

Por supuesto no te olvides de la cámara de fotos porque realmente las vistas son espectaculares.

Para llegar a Poncebos nos desviaremos en la AS-114 a su paso por Arenas de Cabrales. Existe una señalización clara.

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