La Vega de Orandi

En busca de la fuente sagrada

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Partimos para hacer esta ruta evocadora del santo lugar de Covadonga, cerca de la cueva de La Santina, de donde emana precisamente un espectacular salto de agua proveniente de Orandi, más espectacular según la estación del año en el que nos encontremos; y en cuyo remanso los ruegos y deseos de los creyentes se concretan lanzando monedas.

La intención de esta ruta es remontar el Monte Auseva en busca del agua que alimenta la cascada de este totémico lugar de oración.

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Seguir el curso de la fuente de Covadonga, que se pierde entre simas bajo el Monte Auseva, nos obliga a un pequeño rodeo para llegar a encontrar el punto exacto en el que el agua misteriosamente se adentra en la montaña.

La Vega de Orandi es uno de esos lugares mágicos de la orografía asturiana. De nombre evocador, se refiere en último término a una arcadia cercana. El mismo nombre de Orandi resuena divinizado entre las peñas de los Picos de Europa, surcado por el río Deva, que etimológicamente supone la personificación del agua en la divinidad celeste de mismo nombre. El agua que sana, vivifica, anima, purifica, limpia, y hace germinar. Y junto al río Deva, El Monte Auseva, tal vez de la raíz prerromana: “monte sobre el agua divinizada”.

La excursión es una especie de paseo por el paisaje cercano a Covadonga, no conlleva grandes desniveles y no se extiende más allá de unos cuatro kilómetros. Para llegar al comienzo de la ruta hemos de continuar desde el santuario la carretera que conduce a Los Lagos. En el kilómetro 3 nos encontramos con una amplia curva, a la derecha de la cual parte un camino en buen estado de unos 2 metros de ancho. Este será nuestro punto de partida, llamado Moferos.

Al principio el camino es empedrado y ascendente y transcurre entre setos naturales de avellanos, espinos y bosques mixtos. Unos metros antes de llegar a la majada de Bastañar encontraremos en nuestro camino una portilla por la que tenemos que pasar. Entre Bastañar y Les Llaceries, una segunda majada, el camino continúa en buen estado con unos 2 metros de ancho y empedrado prácticamente en su totalidad. Aquí el bosque se va llenando de acebos, fresnos, cerezos. Aparecen también ejemplares aislados de haya y gran cantidad de matorral.

Una vez que llegamos a La Campera Les Llaceries, cruzamos la pequeña pradera en dirección Oeste, dejando atrás una la fuente a la derecha y el camino del Collado Argonal a la izquierda. El firme se convierte en senda estrecha con bastante piedra y en ligero ascenso que accede al Collado Jou los Cestos. Desde el collado, la senda transcurre entre un bosque de hayas y va girando hacia el Sur. Alcanzamos “La Cueñe” Les Porciles desde donde se puede observar el bosque Retortoriu, un hayedo de gran importancia, y comenzamos a descender en dirección Sur, hacia una zona de pradera natural que se denomina el pandal. Al llegar a este punto se comienza a descender en dirección Oeste hacia el río Les Mestes – Orandi llegando a la Vega que posee un conjunto de cabañas de uso ganadero, cuadras y prados de siega.

Esta vega es un lugar de ensueño de silencio embriagador que hemos alcanzado sin demasiado esfuerzo. Si seguimos caminado otro poco en dirección norte (derecha) siguiendo el riachuelo, alcanzaremos la cueva en la que el agua desparece para brotar en Covadonga, de donde hemos partido y a donde regresaremos, por el mismo camino, una vez que nos hayamos saciado de la tranquilidad ancestral de este lugar.

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com