Parapente en Asturias

Volando voy

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Vista desde el aire, Asturias resulta doblemente sorprendente. “Hacer parapente” es una actividad que cuenta cada vez con un mayor número de aficionados. Contrariamente a lo que pueda pensarse es una opción de deporte con muy poco riesgo, siempre y cuando nos pongamos en manos de los monitores asturianos. Además, se puede disfrutar del vuelo sin ningún conocimiento previo en un parapente de dos plazas. El pasajero sólo tiene que dejarse llevar por un piloto experimentado que en todo momento tiene el control del vuelo. Existen varias escuelas en Asturias que ofrecen este servicio.

Foto de Armando Montes.

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El Principado es un escenario ideal para el vuelo libre, la abundancia de cumbres de media y alta montaña son una lanzadera ideal desde la que iniciar rutas aéreas vertiginosas, con descensos de auténtico mérito paisajístico y panorámicas inabarcables cuya sola visión libera más adrenalina que cualquier otra actividad de aventura. De hecho, el parapente es un deporte que nació de los montañeros que querían bajar rápido las cimas que habían ascendido.

La pasión de volar tiene un sentido onírico; soñar que podemos imitar a las aves siempre ha estado presente en todas las culturas. El parapente es una herramienta contemporánea a disposición de todos esas personas que carecen de vértigo y que quieren hacer su sueño realidad, comprobar cuánto se parece “volar” a “soñar que volamos”: quietud, silencio, seguridad también, pues en la realidad, si se vuela con cabeza y se obedecen las reglas básicas, podemos llegar a sentirnos tan invulnerables como en nuestros sueños más confiados.

Es preciso subirse a un parapente en condiciones metereológicas ideales. Puede hacerse en días soleados y sin nubes, donde los vuelos son tranquilos. Aunque también se busca alguna ascendencia, para lo cual tiene que haber nubes, que es lo que marca las térmicas. Entre volar con un día completamente despejado o con nubes de tormenta, que son peligrosas, hay un término medio muy amplio en el que se genera ese aire ascendente que nos interesa.

Otra regla capital es volar siempre acompañado e informarse de primera mano con los pilotos autóctonos de las condiciones aerológicas de la zona. Por un lado, sin ningún conocimiento previo, podemos subirnos a un biplaza tripulado por monitores. Por otro, podemos aspirar a dirigir nosotros mismos el ala flexible, para lo cual es imprescindible desarrollar un cursillo que en Asturias imparten varias escuelas. Tras las clases estaremos más capacitados para saber qué tenemos entre manos y conocer nuestros propios límites, e interpretar el movimiento de las corrientes de viento para aguantar más tiempo en vuelo. Sólo bien preparados podremos experimentar una de las sensaciones de libertad más grandes que se conocen.

Se trata de despegar, volar y aterrizar por tus propios medios. El despegue se realiza a pie desde el borde de una ladera encarada al viento. El piloto se sienta en un arnés, unido a la vela mediante dos mosquetones. Usa un casco, a menudo dispone de un paracaídas de emergencia, y generalmente un varioaltímetro, GPS y equipo de radio.

Como se ha reiterado, resulta condición imprescindible el concurso de los pilotos locales para iniciarnos en esta especie de windsurf aéreo. Son ellos los que nos asesorarán de los enclaves específicos que existen en Asturias y que en los últimos años se vienen consolidando en municipios como Gijón, Sariego, Proaza, Llanes, Cangas de Onís, Avilés, Navia o Aller.

En Cangas de Onís:
El mirador de Següencu, muy próximo a la localidad de Cangas de Onís y con 700 metros de altitud sobre el nivel del mar, es lugar de encuentro de parapentistas de la comarca del Oriente y de toda Asturias todas las semanas.

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com

Información de interés

Escuela Club de Parapente Ulex
Finca Fundición de Coviella-El portazgo
33540 Arriondas
985 841 282
El club Ulex tiene como objetivo principal la práctica de deportes aéreos. Es un club federado y registrado en el Registro de Asociaciones Deportivas de la Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias (España).

Contamos con un instructor de vuelo titulado con más de 15 años de experiencia en la enseñanza del parapente y con el que hemos aprendido a volar la mayoría de los pilotos asturianos. También disponemos de parapentes biplaza y dos expertos pilotos titulados que realizan vuelos con aquellas personas interesadas en probar la sensación de volar sin necesidad de realizar ninguna clase de cursillo de aprendizaje.


Curso

El objetivo del curso es aprender a manejar el parapente sin ayuda externa de los instructores. El curso de iniciación al parapente tiene una duración de unos tres fines de semana o seis días, que se dividirán en sucesivos niveles de conocimientos, aunque existe posibilidad de realizar una toma de contacto de menor duración.

Es aconsejable llevar botas de caña alta, guantes finos y, según la época del año, ropa de abrigo. Los cursillos están reconocidos por la Federación Aeronáutica Española, requisito indispensable para presentarse al examen para la obtención del título de Piloto de Parapente.