San Salvador de Valdediós english

Valdediós, cuna del Cisterciense en Villaviciosa

84 lo guardaron
Print Friendly

En los alrededores el patrimonio es medioambiental y único: bosques de robles, castaños y soto bosque de brezos, tejos y retamas, que alternan con zonas de pradería y tierras de cultivo.

El valle es un lugar para dejarse llevar por la naturaleza, pero más aún por la historia, repasando todas las edades del hombre.

Relacionado: Costa Oriental, muja, Villaviciosa


El recinto monumental está situado en la cabecera del Valle de Valdediós, próximo al pueblo de San Pedro de Ambás, en Villaviciosa. En 1985 obtuvo la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El Císter y San Salvador de Valdediós

En las proximidades del recinto se hallaron restos prehistóricos y tardorromanos, aunque su época de esplendor se sitúa en la Edad Media, en el siglo IX, cuando Alfonso III manda levantar el templo de San Salvador, y más tarde, en el s.XIII los monjes del Císter deciden construir el monasterio. Tras siglos de expansión, empieza la decadencia, que culmina con las desamortizaciones. El edificio es entonces ocupado para diferentes menesteres, lo que modificó en parte su fisonomía y en parte frenó el deterioro al que estaba expuesto.

En los años 80, la Escuela-Taller toma las riendas del recinto con un doble objetivo: recuperar los oficios artesanos íntimamente ligados a la Restauración y a su vez, devolver el esplendor pasado a estos muros.

San Salvador de Valdediós, conocido popularmente como “El Conventín”, como ya se ha dicho fue fundado por Alfonso III, y consagrado en el año 893 con la asistencia de seis obispos.

La edificación es desde el principio un recinto sagrado, su finalidad era la celebración del culto. La existencia del llamado Pórtico Real y de la tribuna, hacen suponer que Alfonso III asistía al culto.

Este templo, en consonancia con el Prerrománico Asturiano, tiene planta basilical, sus bóvedas de cañón y sus capiteles tallados con ornamentos típicos del último estilo asturiano. Conserva también algunas pinturas originales y otras posteriores del s.XVIII.

Pero Valdediós no es sólo la iglesia de San Salvador, en este espacio se fue gestando a lo largo de los siglos un entramado arquitectónico de primer orden. El monasterio cisterciense de Valdediós se remonta al año 1200, cuando el rey Alfonso IX y su esposa Doña Berenguela otorgan en Santiago de Compostela una Carta Fundacional, dándole privilegios y terrenos al nuevo monasterio del Císter.

Fue construido en “piedra blanca y de talla cuidada” fiel reflejo del espíritu ascético y sobrio de su ideario arquitectónico: simplicidad, sobriedad y proporción. Del siglo XIII sólo queda en pie la iglesia, un incendio y una inundación produjeron la destrucción de los antiguos recintos.

En los siglos XVI y XVII el crecimiento del recinto no se frena, se crean las caballerizas, el refectorio, parte de la hospedería, las secretas y la casa abacial. Las dependencias monacales se van ampliando a lo largo de los siglos XVIII y XIX, se configura completamente el Claustro, una nueva Sala Capitular, se colocan tres altares barrocos… un constante cambio y mejora de las instalaciones.

Hoy en día es sobre todo un monumento abierto a la admiración. Pocos son los visitantes que no encuentran en este lugar el placer de la mirada ni la calma espiritual de esta isla antiquísma en medio de lo contemporáneo.

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com

Información de interés

La AS-113 que une las localidades de Villaviciosa y Sariego es la que nos acerca al recinto monumental. En el pueblo de San Pedro de Ambás existe un desvío que nos conduce hasta el corazón del valle mismo.

Más información del convento: www.monasteriovaldedios.com