Tielve de Cabrales, una aldea en la montaña

Ganado, quesos y majadas

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Poco cuesta imaginar como los antiguos habitantes de esta mítica aldea subían sus enseres a lomos de mulos en condiciones climáticas adversas. Tampoco es difícil adivinar sus esfuerzos levantando cabañas en las majadas de Tielve. Como herederos por generaciones de la actividad pastoril, domeñaban el ganado en los pastos de la alta montaña.Y luego está el queso, el Cabrales, madurando pacientemente en cuevas naturales, como un diamante en bruto que precisaba ser tallado para poner en valor todos sus quilates.

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Nos acercamos hoy a Tielve y vemos que todo ha evolucionado en torno a su esencia montañera y ganadera. El queso sigue siendo el epicentro de la actividad. El Queso Cabrales de Tielve es uno de los más sabrosos de la zona, con siglos de tradición y un buen número de galardones nacionales e internacionales. Los ganaderos siguen subiendo a las majadas en época estival y madrugando para el primer ordeño de los animales, en las inmediaciones de las casas pastan las vacas y las ovejas; en los corrales corretean gallos y gallinas y en los riscos próximos se engolan las cabras. Por eso Tielve es un centro neurálgico del turismo tranquilo con un buen número de casas rurales a disposición del viajero. También es un pueblo de buen comer: a parte del queso, embutidos, carnes, cocidos y guisos como los de antaño. Tielve es, además, un punto de partida idóneo para los aficionados a la montaña.

Por qué visitar Tielve

Situado a unos 700 metros sobre el nivel del mar, el término de Tielve abarca una superficie de 43,15 kilómetros cuadrados habitada por menos de un centenar de personas. Un pueblo montañés de casas de piedra, con la Iglesia de San Cristobal presidiendo una plaza en la que no faltan elementos tan característicos como el lavadero o la bolera. El río Duje es una de sus acotaciones geográficas y protagonista indiscutible del paisaje. Desciende raudo desde el macizo central de los Picos de Europa y a su paso por Tielve parece frenarse en un recorrido manso y encajonado que habilita pozas propicias para el baño. A partir de aquí se precipita de nuevo en la canal de Rumiada antes de desembocar en el río Cares, muy cerca ya de Poncebos.

Las sendas y las veredas tradicionales, las caleyas como se dice en Asturias, han sido arterias principales por donde ha circulado la vida rural de Tielve desde tiempos remotos. Antes de la aparición de los vehículos motorizados se recorrían diariamente por pastores, colegiales, carteros, médicos, curas, vecinos que se dirigían a sus labores cotidianas y por todo el ganado que ha pastado en los prados del valle.

Sendas y rutas desde Tielve

Una de estas caleyas conduce a los núcleos de Valfrío y Tabaos, dos bonitas majadas de montaña donde aún se conserva el estilo de vida de los ganaderos cabraliegos. Es esta una ruta de senderismo amable que permite descubrir en familia el maravilloso entorno de Tielve. La distancia que debemos recorrer es de apenas 4,7 kilómetros, con un desnivel que no supera los 300 metros y unas tres horas de recorrido.

Partimos del antiguo lavadero, en la misma plaza de Tielve. Ascendemos al principio por una rampa que en principio impresiona pero que es muy corta. El primer tramo de recorrido, hasta las cabañas de la majada de Valfrio, coincide con los senderos PR-AS-127 y PR-20 de la Ruta del Carou. El sendero asciende en diagonal entre espinos, avellanos, matorrales y terrazas de antiguas zonas de cultivos. Durante la subida no hay problemas de orientación porque aparecen de vez en cuando señales pintadas en las piedras y los troncos de los árboles. Llegamos a un claro, de ahí arranca una senda que poco después comienza a bajar hacia el valle, pero el camino de Valfrío discurre por la izquierda, siempre en ascenso, surcando la parte alta de la garganta del río Duje. A una media hora de excursión encontramos un caño de agua y un abrevadero que sirven para refrescarse y reponer fuerzas tras la subida. Para llegar a Valfrío hay que girar a la derecha por la pista principal, pasar el collado Puerta y ya aparecen las primeras cabañas de la majada. También hay una piedra al lado del camino que tiene grabado el nombre del paraje, el escudo de Asturias y las marcar amarillas y blancas del PR-AS-127.

La senda continúa recorriendo la majada de Valfrío por la sombra de una hilera de fresnos y llega a la curva del barranco que baja del collado Posadoiru y atraviesa el grupo de cabañas. En este punto, el sendero PR-127 deja la pista y gira a la izquierda para subir a la calzada romana por el fondo de la vaguada que forma el barranco. Antes de coronar el collado Posadoiru aparecen restos del trazado original de la vía romana del Caoru. Desde aquí hay unas vistas impresionantes de los tres macizos de los Picos de Europa.

La senda entra en una hondonada de hierba y se dirige en subida a una brecha que se distingue en la parte alta de la vaguada, a la izquierda de una cabaña. Este es el paso del Colladín de Tabaos, la puerta de entrada a la espléndida majada de Tabaos y el lugar donde se puede ver, en días despejados, la cumbre del Naranjo de Bulnes. A la izquierda descubriremos la silueta de Peña Maín.

En verano abundan las vacas y los caballos en las praderas. Es fácil y divertido caer en la tentación de dar pan o galletas a los caballos. El problema es que cuando se termina la comida nunca están satisfechos y persiguen a los niños buscando más comida. No hay que dejar nunca solos a los pequeños cuando se acercan a los animales.

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com

Información de interés

Como llegar a Tielve:

En la autovía A-8 tomar la salida 310 (Posada, Barro, Niembro). En Posada continuamos por la AS-115 durante 14km, hasta el cruce con la AS-114 que tomaremos en dirección a Arenas de Cabrales. En esta localidad enlazamos con la AS-264 dirección Poncebos. Desde Poncebos continuamos durante 5 km para llegar a Tielve.

Un poco antes de llegar a Tielve por la carretera que sube desde Poncebos encontraremos a nuestra derecha un puente romano sobre el río Duje y a su lado un antiguo molino, ambos han sido declarados Conjunto Etnográfico. Unos metros más arriba aparece el cogollo del pueblo.